La Tecnología aplicada en otros Países del funcionamiento del expediente clínico electrónico a través de internet
Expedientes clínico Electrónicos en Europa
La
historia clínica electrónica (EHR, por su sigla en inglés) es un sistema que
recoge, sistematiza y almacena los datos de los pacientes en formato digital.
Para que esta información pueda usarse en la mejora de la atención clínica y la
vigilancia epidemiológica es necesario que estos datos sean interoperables
entre las diferentes administraciones y países. Un nuevo informe de la Comisión
Europea, publicado en abierto, liderado por la empresa insigne y con la participación
de la empresa derivada de la UOC Open Evidencie, ha analizado la implantación de
la historia clínica digital en los países de la Unión Europea (UE), Noruega y
el Reino Unido, así como el grado de interoperabilidad existente en la
actualidad.
En cuanto al uso de la historia clínica
electrónica, los países que tienen los niveles más altos son Dinamarca, Estonia
y Finlandia, mientras que el servicio más común es la visualización de los
resultados de las pruebas, seguido de los servicios de receta en línea y cita
previa. Algunas regiones en España están ya a este nivel.
Respecto a la accesibilidad de la información
clínica, la mayoría de los países especifican condiciones para la alteración y
el archivo de los datos de salud electrónica, pero solo alrededor de un tercio
permite a los ciudadanos corregir los datos introducidos en su EHR.
Suiza se encuentra entre los mejores ejemplos
de digitalización del sistema sanitario.
Los hospitales universitarios de Ginebra
introdujeron con éxito, hace unos años, el expediente electrónico del paciente
(Dossier Electrifique du Patient). Esta nueva solución nacional presenta dos
grandes ventajas: el alto nivel de seguridad de los datos, resultante de la
certificación de la Confederación, y la compatibilidad del sistema en todo el
país.
La historia clínica en línea contiene
documentos sanitarios útiles en caso de tratamiento, que son archivados por los
profesionales de la salud (como las prescripciones para la farmacia, el informe
de alta hospitalaria, la cartilla de vacunación, las radiografías) o por el
paciente, que siempre tiene el control de sus datos (él decide qué
profesionales de la salud pueden acceder a sus datos).
NHS implementa expediente clínico en Escocia; 95% de la población está cubierta por este nuevo sistema.
Escocia ha comenzado a expandir el uso de
Reportes Clínicos Electrónicos (EPR, por sus siglas en inglés, Electronic
Patient Record) a lo largo de sus consejos médicos implementados por la NHS.
Hasta ahora 12 de los 14 consejos lo están
ejecutando de forma colaborativa con el sistema TrackCare, desarrollado por la
empresa InterSystems, el cual funciona para brindar información unificada de
cada paciente para su seguimiento en hospitales y clínicas.
TrackCare busca modernizar los sistemas de
información clínica y minimizar los sesgos y errores que pudieran aparecer en
los diagnósticos. También genera reportes vastos y resumidos que son conectados
hacia diversos especialistas que lleven a cabo un seguimiento eficaz.
Gracias a esta implementación, se podrá mejorar
la administración de historiales clínicos, analizar de mejor manera la
evolución y padecimientos del paciente y optimizar los costos y tiempos.
Con esto, y de acuerdo con Intersystems, el
nuevo software de EPR podrá trabajar con los datos del 95% de la población
escocesa y será usado aproximadamente por 4,000 empleados del Forth Valley de
Escocia.
Otro avance relevante es el índice general del
historial clínico del paciente junto con su información detallada. Los sectores
beneficiados con esta herramienta son los médicos, practicantes y pacientes. Se
espera que el avance ayude a los servicios comunitarios como las prácticas de
medicina general, la salud mental, y la enfermería comunitaria.
expedientes clínicos electrónicos en América
Registros Médicos Electrónicos: ¿fantasía o realidad en América Latina?
El director de una prestigiosa clínica recorre
las instalaciones de su establecimiento médico en canoa. Esta fue la imagen que
en abril del 2013 transmitieron todos los canales de televisión argentinos,
cuando el doctor Alberto Cormillot se lanzó al agua para rescatar algunas de
las 80 mil historias clínicas que quedaron sumergidas como producto de una
inundación que afectó varias zonas de Buenos Aires.
Los Registros Médicos Electrónicos (RME)
llegaron a solucionar, hace varios años, todos los problemas que afectan a las
historias en papel. Actualmente, y luego de antecedentes como los mencionados,
la discusión sobre sus beneficios versus sus “contraindicaciones” parece
haberse superado y ahora la cuestión está en cómo implementarlos.
Adicionalmente, no existe en la región un
avance significativo en materia de regulación o legislación. Colombia, Perú,
Uruguay, México y Chile han incluido el desarrollo de la eSalud y la
implementación de las nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones
en el entorno sanitario; pero, en la mayoría de los casos, la adopción de RME
se ha dado más por voluntades institucionales que por la efectividad de las
políticas de gobierno.
De acuerdo con un estudio adelantado por la
firma de tecnología médica Lolimsa [5], en 2014, Colombia es el país que lidera
la lista en la región, con un 24% de la información sobre sus pacientes
almacenada en historias clínicas virtuales, un 40% en otros medios electrónicos
diferentes a la historia clínica (sistemas de laboratorio, imagenología y
ayudas al diagnóstico, etc.) y el 36% está en papel. Chile es el segundo en la
lista, al haber digitalizado el 22% de las historias clínicas, el 24% lo tiene almacenado
en otros medios electrónicos no integrados, mientras que el 54% aún permanece
en papel.
En este escenario, la necesidad de contar con
un sistema de regulación regional, o al menos de monitorización en cuanto a la
adopción de sistemas de RME, se torna más latente. Por ello los profesionales
de RELACSIS han resaltado el papel que instituciones, como la Organización
Panamericana de la Salud, podrían tener como promotor de políticas y estímulos
para la adopción de RME en América Latina.
Los que registran avances
Sobre un total de 26 países analizados, solo 10
cuentan con una legislación que define y valida la historia clínica
electrónica. Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El
Salvador, México, Perú y Uruguay, según el trabajo realizado por el BID,
registran avances en sus marcos regulatorios para la implementación de la HCE y
cubren más del 75% de cinco dimensiones clave: aspectos específicos de la HCE,
protección de datos de pacientes y uso secundario de la información, acciones
de los profesionales de la salud, papel de los pacientes en relación con sus
datos de salud y estándares para la interoperabilidad de salud y HCE
Es así como la implementación del Registro
Electrónico de Pacientes (EPR) en Reino Unido, la Ficha Familiar en el
Salvador, la Historia Clínica Electrónica (HCE) en Estados Unidos y países
latinoamericanos como Brasil, Argentina, Chile, Colombia, Perú, etc., significa
un gran avance en lograr plataformas que permitan a los países mantener los
registros médicos actualizados de cada uno de los ciudadanos. Sin duda grandes
pasos en el inicio de la digitalización de la salud con miras a poder convertir
la red de información en una solución global.
Comentarios
Publicar un comentario